POEMA 133 “De almas que rondan hospitales”

De almas que rondan hospitales

A Carlos García Del Río

21 de julio. Noche.
La hija recién nacida.
La tormenta más cruda en Cartagena por entonces.
Tras las ventanas del hospital sin pausa sucedían 
los relámpagos haciendo estampas veloces
y en la mente instantáneas de gente querida, 
presentes sus miradas, sus voces.

No es del todo azaroso la llegada a un oficio.
Hay más que casualidad.
Quienes trabajan en hospicios,
rincones donde lleva la humanidad
sus quejidos,
se acicalan las crías al llegar,
se comprueban los primeros suspiros
y el latido final,
quienes allí trabajan tienen la gracia meritoria
excepcional
de tocar almas que llegan
y otras que se van.
En los sanatorios
las palabras, el hablar
en estos desembarcaderos —eso simboliza el hospital—
parecerían poderoso responso. 

A cada momento en estos sitios cercanos a santuarios
la vida centellea y se apaga
como los destellos del 21 pasado,
como vienen y largan
la felicidad, el triunfo, el fracaso.
Sustancial es lo que da paz en solitario
allá dentro donde fulgura el alma.

Hernán Urbina Joiro
Cartagena de Indias, 21 de julio de 2000.