CIENCIA Y ÉTICA: ¿DILEMA INSOLUBLE?

José Miguel Parra Castañeda

Los Homo Sapiens hemos tenido dos tendencias marcadas, hay 2 clases de personas con objetivos muy precisos. Quienes buscan mejorar a su especie y hacen todos los esfuerzos por progresar, mejorando sus condiciones desde la cacería, la pesca los cultivos, las construcciones, promoviendo las ciencias, las matemáticas, el arte, en fin, de todas las maneras que podamos tener bienestar y comodidad para llevar una vida más llevadera.

Pero también están quienes quieren destruir todos esos logros, a quienes no les importa nada más que su beneficio ya sea de algún grupo o personal. Desde el inicio de la “civilización” han existido las guerras, se han buscado mejorar las armas en que más daño se pueda hacer a sus semejantes. Pueblos que se han impuesto por la fuerza a otros; personas que hacen hasta lo imposible por buscar más riqueza o poder para someter a sus vecinos, para estar por encima de los demás. Los medios no importan y los daños que puedan causar no tienen ninguna importancia, las vidas para estos pueblos y personas no vale nada. Pero la naturaleza en la que viven, su medio ambiente tampoco tiene importancia y con ello cada vez están deteriorando más el planeta en el que habitan y en el que probablemente vivirán sus hijos sin tener en cuenta las condiciones en que les toque vivir.

Para no ir tan lejos en el siglo pasado ocurrieron 2 desastres gravísimos que se le infligió a la naturaleza y de la que la recuperación, es poco probable o se requerirán muchos años para hacerlo y los 2 sucedieron en la llamada Unión soviética de la época. Uno fue la desaparición del mar de Aral, que quedaba entre Kazajistán y Usbequistán En realidad un lago, muy rico en flora y fauna que terminó desapareciendo gracias a un proyecto de agricultura fatal. Desviaron el curso de los ríos que lo alimentaba para hacer unos sembrados, principalmente de algodón, queda una pequeña porción en el norte. En una de sus islas había un laboratorio en el que se estudiaba y se hacían cultivos de varios microorganismos en vías a tener material suficiente en caso de tener que desencadenar una guerra biológica, aún no hay seguridad si ese material fue eliminado en su totalidad.

Una vez descubierta la radioactividad su primera utilización fue haciendo una bomba atómica. El otro desastre ocurrió por desconocer la verdadera naturaleza de la radiación. En la planta nuclear de Chernóbil. En 1986 y al hacer un experimento, permitió la explosión de todo un reactor nuclear y sus efectos alcanzaron a llegar en buena parte a Europa y hasta estados Unidos, poniendo en riesgo directo a unos 5 millones de personas y que ha requerido de un inmenso esfuerzo para cubrir en un inmenso sarcófago semejante desastre, podemos agradecer que se pudo evitar la explosión de los otros reactores. En nuestro continente, tenemos la preocupación del presidente de Brasil quien está determinado a realizar la deforestación de las amazonas.

Nuestro país no es la excepción en materia de destrucción masiva de la naturaleza, La gran mayoría de nuestros recursos naturales están vendidos a otros países, la explotación de ellos sin control está afectando seriamente muchas regiones. Para poner tan solo un ejemplo, recientemente se ha hecho énfasis en la contaminación por mercurio de muchos ríos en 21 departamentos del país.

Eso en cuanto a la incidencia de gobiernos en la naturaleza. Con nuevos conocimientos en el campo de la biología y una nueva visión de la vida también se ha presentado esta disyuntiva. Con el descubrimiento del ADN y su extensión en el proyecto genoma humano (PGH). Hemos visto en artículos anteriores como ha sido su estudio para comprender como es el misterio de la vida y de qué forma se está tratando de aprovechar de su conocimiento para tratar enfermedades que logren una calidad de vida adecuada en personas que sufren de varias enfermedades.

Pero también se está utilizando esta información para otros fines. La decisión de hacer pública la información sobre el código genético, como un derecho de la humanidad, ha tomado varios caminos.

En primer lugar, una vez se comenzó la secuenciación del ADN en el proyecto genoma humano, se creó un laboratorio paralelo, no gubernamental y con fines netamente económicos: Celera genomics, que aprovechando los datos que le proporcionaba el PGH compitió en conseguir esa secuencia y el mapa genético. Los laboratorios farmacéuticos, más importantes se han venido vinculando en la investigación han patentado genes que apenas entienden y están causando una restricción para una investigación futura, han patentado ya alrededor de 100.000 genes y solicitado la patente de otros 7000 es el caso de Smith – Kline Beecham y Schering−Ploug, y asociados a una base de datos existente diseñada para pedir secuencias de correo electrónico, están   Pfizer, Bayer, Ely Lilli como los más grandes.

A nivel particular se están ofreciendo análisis genético en lo que se ha dado en llamar “Medicina personalizada” con el fin de descartar la posibilidad de sufrir algún trastorno genético; inculcar un cambio en el estilo de vida, reducir la posibilidad de sufrir determinadas enfermedades o iniciar tratamientos antes que estas enfermedades se manifiesten y podría estar bien si la persona está autorizando libremente esta posibilidad en bien de su salud. Pero si esta información es solicitada o utilizada por otras personas u organismos, existe la posibilidad de que se utilicen incluso en detrimento de los menos privilegiados. Saber qué mutaciones en tales genes causan determinadas enfermedades puede ser de gran utilidad para prevenir sus efectos en las personas que sean portadoras de estas mutaciones, pero, al mismo tiempo, su conocimiento puede utilizarse para que estos individuos sean discriminados, por ejemplo, por las compañías aseguradoras o por las empresas de medicina prepagada.  Éstas podrían pedir cribajes de genes que confirieran susceptibilidad para las enfermedades más comunes en nuestra sociedad (cardiovasculares, cáncer, diabetes, etc.), y una persona podría ser discriminada. Por lo tanto, se acepta que, desde un punto de vista ético, estos análisis deben ser voluntarios y confidenciales, y en ningún caso deben usarse con fines discriminatorios.

Es importante tener en cuenta que uno de los principios éticos en que hoy en día se fundamenta el consejo genético y la detección genética es que tal información ha de ser generada sólo como respuesta a una petición explícita de un adulto que disponga de plena información. Actualmente se respeta el derecho que tienen las personas a “no saber”.

La otra polémica se encuentra en relación a manipular material genético, pues manipular el ADN de un organismo significa modificar su esencia y plantea cuestiones de orden moral, sobre todo cuando el organismo a manipular es el ser humano. Por otra parte, la incorporación a la naturaleza de organismos modificados puede tener repercusiones ecológicas difíciles de evaluar. Polémica que se reavivó cuando hace un año, el médico chino He Jiankui anunciará que había manipulado genéticamente a unas gemelas, cuyo padre tenía VIH, para prevenirlas con esta enfermedad, sin embargo, la discusión se genera porque no se sabe que efectos secundarios pueda desprenderse de esta modificación pues habrá que esperar varios años para conocer las consecuencias de este acto, el gobierno chino enjuició a este médico por faltas a la ética.

La razón fundamental por la que el PGH es aceptable desde un punto de vista ético es por la enorme contribución que puede aportar a la prevención y curación de enfermedades. De este modo los seres humanos podrían aumentar su salud, es decir, serían más dueños de su propio cuerpo, y, en esa medida, serían más libres. Por lo tanto, el PGH ha de atender a una doble finalidad desde el punto de vista ético:

·         Por una parte, ha de respetar la dignidad que posee cada ser humano

·         Por otra parte, ha de promover la libertad de cada ser humano precisamente en atención a su dignidad

Bertrand Russel decía que el problema más grave de la ciencia es, que en la medida que fue progresando, se fue separando cada vez más de los conceptos morales, que, además, no han progresado gran cosa. Casi que son los mismos principios desde Aristóteles.

La ciencia y la tecnología poseen un enorme potencial que puede ser utilizada con fines diferentes, desde la producción de alimentos y la curación de enfermedades hasta la fabricación de sustancias altamente contaminantes y de armas de destrucción masiva. Las personas que se dedican a la investigación científica y técnica, se ven obligadas a ofrecer sus servicios a grandes empresas multinacionales (poder económico) o a los gobiernos (poder político) y la utilización de sus descubrimientos se les escapa de las manos. Agravado porque la ciencia tiene un lenguaje y un conocimiento altamente tecnificados, lo que distancia a la sociedad de los profesionales y por su parte los científicos en su gran mayoría se dedican a un campo especial en lo que son altamente especializados y se han aislado de otros conocimientos. Los gobernantes y dueños de multinacionales son también carentes de una educación integral. Casi todos ellos ven el mundo desde su visión particular y no han entendido que somos parte de un ecosistema. Que somos parte de la naturaleza que se está destruyendo y que tarde o temprano nos la va a cobrar, si no somos capaces de revertir esa situación.