CARTA A CLAUDIA LÓPEZ

Diciembre 09, 2019

Doctora
Claudia López Hernández
Alcaldesa Electa de Bogotá
Ciudad

Distinguida Doctora:

En mi calidad de Doctor en Medicina y Cirugía de la Universidad Nacional de Colombia, con más de 41 años de experiencia, 38 de ellos en Ultrasonido y 25 años en polución ambiental y sus efectos en la salud, me permito poner en su conocimiento los siguientes puntos que están causando muchas muertes y enfermedades injustificadas en Bogotá.

Estos temas, con excepción aún de los gases lacrimógenos, los he demostrado ante la Cámara de Representantes, Senado, Concejo de Bogotá, otras entidades gubernamentales, conferencias universitarias y medios de comunicación.

Estoy a su disposición para suministrar los estudios científicos que comprueban cada punto a continuación mencionado, y cuyas soluciones -las hay- evitarán tantas muertes y enfermedades en Bogotá. Todos los puntos que menciono con causado por CORRUPCIÓN, pues la información la he presentado al gobierno y medios de comunicación, así como a las autoridades competentes, con pruebas irrefutables, incluso en el ámbito penal. Los puntos son:

1.         Las emisiones de absolutamente todos los buses de servicio público en Bogotá son cancerígenas, en especial las del gas natural, 10 veces más mutagénicas que las del diesel, y 20 veces más contaminantes.

Y los filtros DPF presentes en los nuevos buses diesel de Transmilenio son LITERALMENTE UN FRAUDE, el cual denuncio aquí nuevamente, pues queman lo que filtran, aumentando la contaminación y cancerogenicidad. Eso lo demostré hace años ante el Senado, gracias a una gentil invitación de la honorable senadora Angélica Lozano. Y recientemente también, en una audiencia pública sobre Calidad del aire en el Senado, invitado por el honorable representante a la cámara Fabian Díaz.

Además, los buses Articulados son más contaminantes pues la inestabilidad de la articulación crea un mayor desgaste de los neumáticos generando nanopartículas cancerígenas.

Y estudios de la Universidad Nacional y de la Universidad de los Andes demuestran que es mayor la contaminación dentro de los buses que fuera de ellos.

La solución consiste en líneas de Metro subterráneas, pues las líneas de metro aéreas aumentan la contaminación al dispersar las partículas contaminantes producidas por el diesel y el gas natural cancerígenos. Estas líneas subterráneas ahorrarían además gran cantidad de espacio de superficie, indispensable para la ciudad.

2.       La Universidad de los Andes demostró que el día sin carro es el día más contaminado del año. Es inaceptable aumentar las muertes por contaminación por sostener dicha inútil medida.

3.       Así mismo es indispensable desmontar las ciclo rutas que reducen el espacio para los vehículos, pues ellas aumentan muchísimo la contaminación al crear congestión que reduce la velocidad vehicular, la cual es muy grave cuando la velocidad se reduce a menos de 30 km por hora.

4.       Hemos demostrado la existencia de un plan distrital de contaminación, con horario y síntomas, con mediciones de material particulado, gases, viento, temperatura, etc., que aumenta la contaminación industrial de Bogotá al máximo fines de semana y nocturnos. Esta contaminación causó un desastre ambiental cuando se llevó a cabo el pico y placa un fin semana. Advertimos lo que sucedería, pero no nos prestaron atención. Y la intención de esta carta es evitar que suceda otro desastre y más muertes, que pueden evitarse.

La contaminación industrial sumada a la de los buses cancerígenos causa un aumento significativo de la mortalidad y morbilidad en las instituciones hospitalarias localizadas en la carrera 7a, cañón urbano que transporta la polución industrial desde el sur de Bogotá, afectando gravemente a los pacientes por ejemplo de la Fundación Santafé.

Por mis pacientes he tenido conocimiento que a los médicos se les prohíbe informar públicamente que la causa de la enfermedad es la contaminación, lo cual obviamente aumenta la mortalidad.

5.         Empeorando la contaminación de Bogotá está el gas lacrimógeno, altamente tóxico y cancerígeno, en especial los nuevos gases que está usando el ESMAD desde comienzos de año. Incluso informé de esto por escrito al actual alcalde Enrique Peñalosa, pues esos gases han causado graves afectación al colegio Gimnasio Moderno por la cercanía de los disturbios planeados en la U. Pedagógica. Me consta que son planeados pues soy vecino del sector y veo que siempre el ESMAD se aposta con muchas horas de anticipación.

6.   Existe una peligrosa deficiencia en la capacitación médica en el manejo del envenenamiento por polución. Es tal la ignorancia, que el mal manejo médico pone en peligro la vida de los pacientes y médicos. Los filtros que usan para reducir la contaminación son inútiles para gases, los cuales aumentan muchísimo en microambientes dentro de las clínicas.

7.      Existe un Cartel de la Salud, con complicidad del cartel de la Radiología y del Cartel de la Toga, responsables de muchas muertes, al impedir el uso del ultrasonido como lo recomienda la OMS, circular 875. Es muy sospechoso que los servicios de urgencias no cuenten con ecógrafos, que son el método diagnóstico ideal en urgencias, lo cual puedo demostrar por mis 38 años de trabajo en ultrasonido. Una de las muertes causadas por dichos carteles fue la del comunicador Mauricio Orjuela, a quien lo asesinaron por no hacerle una ecografía, y demorar su diagnóstico más de 40 días, buscando una Tomografía, que tiene mínima utilidad diagnóstica en abdomen agudo, en comparación al Ultrasonido.

Tengo pruebas de la corrupción de autoridades de salud y de jueces cómplices, con denuncias penales debidamente sustentadas.

Existe una persecución de las autoridades de salud contra el gremio médico, que está causando muchas muertes por culpa de los Carteles de la Salud, de la Radiología y de la Toga. Es inconcebible que nos obliguen a violar la privacidad de nuestros pacientes, nuestra ética médica y que a perder tiempo de atención valioso, para cumplir exigencias irrazonables por no decir estúpidas, como medir con una balanza gramera desechos de los consultorios – con el riesgo agregado que ello implica, y llenar libros de constancias inútiles; RIPS, carentes de utilidad y formatos de historias clínicas que solo entorpecen y encarecen una buena atención médica, todo esto desarrollado por personal que no tiene ni idea del ejercicio médico, y que constituye una ofensa y un ataque a nuestra profesión, y un peligro para los Bogotanos.

Agradezco su gentil atención y tengo la esperanza que su intervención impida esta continua y costosa corrupción con la participación de las autoridades, que nos impide el buen ejercicio de nuestra profesión médica y pone en peligro la salud y vida de nuestros pacientes.

De Usted,

Atentamente,

Dr. Gonzalo Ernesto Díaz Murillo

Dr. en Medicina y Cirugía

Ultrasonido

Miembro activo del Colegio Médico de Cundinamarca