EL DERECHO Y LA MEDICINA: BINOMIO INSEPARABLE

LUZ ANGELA SANTOS NIÑO

Tanto el derecho como la medicina son profesiones muy loables y de muy buena fama, a lo largo de la historia hemos tenido reconocidos médicos y abogados, profesiones que talvez muchos consideran se contraponen; recuerdo el dicho que tenían nuestros abuelos y es que en toda familia debía existir un médico un abogado y un sacerdote, dando a entender, que para la época eran las profesiones más prestigiosas y que toda familia prestante debía tener.

Hoy en día la situación ha cambiado un poco y si bien existen muchas más profesiones debidamente institucionalizadas y con un gran reconocimiento, lo cierto es que tanto la medicina como el derecho son necesarias para la vida humana y van de la mano, así muchos no lo consideren.

Hagamos un recuento de qué es el derecho, el cual ha sido definido como “un conjunto de principios y normas, generalmente expresivos de una concepción de justicia y orden, que regulan las relaciones humanas en toda sociedad y cuya observancia puede ser impuesta de forma coactiva por parte del Estado.” [1] ​Su carácter y contenido está basado en las relaciones sociales en un determinado lugar y tiempo, así las cosas, el derecho hace relación a las normas de comportamiento entre los humanos, creadas para tener una sociedad en orden.

Por su parte la medicina, (del latín medicina, derivado a su vez de mederi, que significa curar, medicar)​ es la ciencia dedicada al estudio de la vida, la salud, las enfermedades y la muerte del ser humano, e implica ejercer tal conocimiento técnico para el mantenimiento y recuperación de la salud, aplicándolo al diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades.

La medicina forma parte de las denominadas ciencias de la salud”[2], así las cosas la medicina se encarga de estudiar la vida, salud y enfermedades de los seres humanos, pero surge un interrogante, ¿Qué relación tienen el derecho y la medicina?, es tan simple como mencionar que el derecho se requiere en todas las esferas de la vida, desde pequeños nuestros padres nos enseñan normas, normas de comportamiento, normas de educación, las normas de la casa, las reglas de comportamiento con los extraños, con los compañeros del colegio, con la familia, etc, es tan así, que desde bebes, nos enseña cosas como: que debemos lavarnos los dientes antes de ir a la cama, debemos decir gracias ante un acto de ayuda y colaboración, no  debemos pasar el semáforo en rojo, debemos saludar dando la mano derecha y un sinfín de normas de comportamiento que aprendemos a medida que crecemos y nos vamos desenvolviendo en diferentes escenarios, es decir, desde muy pequeños aprendemos DERECHO, es cierto, desde muy pequeños, estamos practicando derecho, en nuestra casa, jardín, colegio, en la calle, jugando con nuestros amigos, en el momento en el que decidimos comprar un dulce, evento en el que claramente existe la regla de pagar un precio a cambio del delicioso dulce que deseo, y así sucesivamente, practicamos derecho incluso en las relaciones sentimentales, al dejar claras las reglas de la relación, así suene jocoso, pero ahí estamos utilizando el derecho sin ser conscientes, por lo que repito, es la ciencia del derecho, parte esencial del ser humano, quien requiere de reglas para poder vivir en sociedad.

Por su lado, la medicina, una ciencia tan increíble, también es utilizada por el ser humano desde muy pequeño, recordemos que la medicina estudia la vida, la salud, la enfermedad y la muerte del ser humano, situaciones diarias y cotidianas a las cuales desde muy pequeños nos vemos enfrentados; nuestro primer acercamiento con la medicina lo encontramos en el momento en el que nuestros padres nos enseñan las partes del cuerpo, cuando conocemos como estamos formados, que tenemos piernas, brazos, ojos y demás, seguimos, conociendo las funcionalidad de cada parte de nuestro cuerpo y al momento de estar ante la enfermedad, es posible saber como reaccionar (me refiero a enfermedades como un resfriado). En el momento en el que nos convertimos en padres, nos sentimos los médicos de nuestros hijos, pues sabemos que si tiene fiebre hay que administrar dolex, si tiene dolor de estómago, podemos administrarle algún medicamento de venta libre que lo calme o podemos acudir a las llamadas “agüitas”, agüita de cebolla, de apio, etcétera, que logran tener un efecto ante la dolencia presentada, claramente, este acercamiento a la medicina es muy básico, pero todos sabemos por lo menos para que sirve el “acetaminofén” y cuando es posible tomarlo.

Ahora bien, en la práctica de la medicina, también existen reglas, normas y límites que deben ser atendidos por los profesionales de la medicina, recordemos cuales son los principios fundamentales de la ética médica:

Por su lado, la medicina, una ciencia tan increíble, también es utilizada por el ser humano desde muy pequeño, recordemos que la medicina estudia la vida, la salud, la enfermedad y la muerte del ser humano, situaciones diarias y cotidianas a las cuales desde muy pequeños nos vemos enfrentados; nuestro primer acercamiento con la medicina lo encontramos en el momento en el que nuestros padres nos enseñan las partes del cuerpo, cuando conocemos como estamos formados, que tenemos piernas, brazos, ojos y demás, seguimos, conociendo las funcionalidad de cada parte de nuestro cuerpo y al momento de estar ante la enfermedad, es posible saber como reaccionar (me refiero a enfermedades como un resfriado). En el momento en el que nos convertimos en padres, nos sentimos los médicos de nuestros hijos, pues sabemos que si tiene fiebre hay que administrar dolex, si tiene dolor de estómago, podemos administrarle algún medicamento de venta libre que lo calme o podemos acudir a las llamadas “agüitas”, agüita de cebolla, de apio, etcétera, que logran tener un efecto ante la dolencia presentada, claramente, este acercamiento a la medicina es muy básico, pero todos sabemos por lo menos para que sirve el “acetaminofén” y cuando es posible tomarlo.

Ahora bien, en la práctica de la medicina, también existen reglas, normas y límites que deben ser atendidos por los profesionales de la medicina, recordemos cuales son los principios fundamentales de la ética médica:

      1.    AUTONOMIA DE LOS PACIENTES

2.     NO MALEFICIENCIA

3.     BENEFICIENCIA

4.    SECRETO PROFESIONAL – CONFIDENCIALIDAD

5.    DECISIONES JUSTAS Y ADECUADAS

En ese orden de ideas, los principios, que es lo primero, lo básico en la ciencia médica, son normas, es decir es derecho, estas reglas que dirigen el actuar médico, implícitamente son derecho y son en sí mismas la filosofía de los profesionales que deciden dedicar su vida a estudiar la vida, salud, enfermedades y muerte del ser humano.

Es así, como la medicina y el derecho se confunden y se unen en un mismo punto, perdiendo de vista el momento en el que el uno se diferencia del otro y se vuelven uno solo, siendo inescindible la practica de la medicina sin el derecho.

El problema surge, cuando el profesional médico actúa sin atención a las normas básicas de la medicina, separando la medicina del derecho,  bien por decisión voluntaria o por descuido o por mala previsión o por no atender normas superiores que rigen la actividad desplegada, dando origen a la CULPA, la tan famosa culpa, que nace a la vida jurídica por negligencia, impericia, imprudencia o violación de reglamentos, culpa que ha ocasionado graves sanciones pecuniarias, sanciones privativas de la libertad y ni que hablar de los daños morales causados a médicos soñadores que quedan frustrados o incluso les es prohibido ejercer la medicina por haberla separado del derecho.

En conclusión, la MEDICINA no puede estar en ningún momento separada de su amiga y hermana DERECHO, por lo que es recomendable que el médico, en cada uno de sus actos, sea consiente de las normas y principios que rigen su actividad y los practique y ejercite en todo momento, evitando así, el riesgo de ser sujeto de una demanda o denuncia que pueda acarrearle sanciones, el desprestigio e incluso la muerte como profesional en la medicina, es importante señalar que ese riesgo se mitiga desde el momento mismo en el que el médico conoce al paciente y decide atenderlo con una sonrisa y disponiendo su capacidad intelectual a su servicio, pues desde ahí se gestan los mayores conflictos con pacientes insatisfechos o heridos por un mal trato o por una mala atención, resumiendo el tema en una atención DESHUMANIZADA, es por ello que los profesionales médicos requieren fortalecer sus habilidades en la HUMANIZACIÓN, de la atención en salud que brindan, tema que trataré en siguiente artículo a profundidad, ya que esto les permitirá tener un menor riesgo de estar involucrados en demandas, denuncias, investigaciones y demás, las cuales son desgastantes y dolorosas en el evento de salir vencidos.


[1] Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2014). «derecho». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Madrid: Espasa. ISBN 978-84-670-4189-7.

[2] «Medicine» Online Etymology Dictionary.